De los malestares comunes a condiciones crónicas
Muchas veces, lo que comienza como malestares aislados puede evolucionar hacia patrones de salud complejos. Ya sea que el paciente presente episodios de temperatura elevada o infecciones de repetición, nuestro deber es realizar un chequeo general que descarte factores de riesgo. En casos de problemas respiratorios o problemas digestivos, la clave reside en una evaluación cronológica que nos permite entender el ritmo del niño y ajustar las estrategias de tratamiento adecuadamente.

